Chile posee un privilegio geográfico innegable: somos una de las puertas de entrada más cercanas al Continente Blanco. Sin embargo, históricamente ha existido una paradoja, mientras nuestros investigadores e investigadoras desafían el frío extremo para descifrar los secretos del planeta, esa invaluable información a menudo suele quedar depositada en revistas académicas con el lenguaje técnico propio de la ciencia y que no siempre es compartido por el público general.
Integrar la Antártica a nuestra identidad nacional nos pone en la enorme tarea de llevarla simbólicamente a la vida cotidiana de las personas. Es allí donde la diversificación de las plataformas de divulgación científica deja de ser una opción para convertirse en una urgencia.
Rompiendo el hielo en YouTube
La ciencia antártica compite por nuestra atención en esta era de la inmediatez y la saturación de contenidos, con entretenimiento ligero y no pocas veces con desinformación.
Por ello, es motivo de celebración observar cómo las instituciones públicas asumen el desafío de adaptar sus narrativas hacia la ciudadanía. Un esfuerzo en esa línea es la iniciativa del Instituto Antártico Chileno (INACH) con su podcast «Conversaciones antárticas», emitido a través de su canal oficial de YouTube, y desde algunos días también disponible en la plataforma Spotify.
Este espacio busca refrescar las formas de divulgación de INACH por varias razones. En primer lugar, el rostro humano:el formato de videopodcast permite poner cara, voz y emociones a quienes hacen ciencia o trabajan en el ámbito polar. Ver a un glaciólogo, a una bióloga o un logístico conversar de manera distendida nos recuerda que detrás de los datos hay personas apasionadas por un frío, pero esencial, territorio.
En segundo lugar, al trasladar la discusión desde un auditorio académico o una revista científica a la pantalla de un celular o una tablet, se democratiza el conocimiento. Las conversaciones fluyen de manera más natural, traduciendo conceptos complejos a un lenguaje que la ciudadanía puede comprender y disfrutar.
Finalmente, se produce una adaptación a los nuevos hábitos. El podcast es un formato que permite a las personas aprender sobre la Antártica mientras realizan otras actividades. Estar en YouTube asegura, además, un alcance intergeneracional vital para educar de cierta manera a las actuales y futuras generaciones en torno a la relevancia del Continente Blanco para Chile y el planeta.
Ampliar los canales de divulgación con temática antártica es una estrategia profunda de soberanía y pertenencia. Nadie ama lo que no conoce y nadie protege lo que no ama. Si los chilenos y chilenas comprendemos por qué un continente afecta el clima de nuestras ciudades o cómo la cooperación internacional en la Antártica es un modelo de paz, fortaleceremos nuestro compromiso cívico con el medioambiente y con el rol estratégico de nuestro país.
El esfuerzo del INACH con «Conversaciones antárticas» es exactamente el camino que debemos seguir. Nos demuestra que la ciencia no pierde rigor al hacerse entretenida y accesible, sino que, por el contrario, gana impacto y relevancia. Necesitamos más micrófonos, más cámaras y más pantallas apuntando al sur del sur, para que el eco de la ciencia antártica resuene con fuerza en cada rincón de Chile.
Fuente y Fotografía: Por Harry Díaz Barría, Periodista Antártico.